La Bessone

 Hay un rincón del alma en donde guardo tu recuerdo. Allá muy lejos, ofreciendo mil veces un té. En el sabor de una criollita prolijamente untada con manteca y azúcar. En el repulgue de mis empanadas aprendido de tus manos, Abuela querida. La vida te colocó en las sombras durante tantos años. Tantos años sin escuchar tu voz. Pensar que mamá me dejaba y yo quedaba segura en tu cuidado. Calma, cariñosa, servicial, limpita como pocas y de repente un huracán que nos dejaba boquiabiertos cuando la tormenta estallaba en respuesta a una injusticia. Tan esclava de tu tiempo.

Con vos se fue parte de mi infancia feliz, la plantita de la moneda, las calas que me empeñaba en desintegrar de adentro hacia afuera. Los troncos que hacían de umbral y que me parecían gigantes. Tus manos doblando cuidadosamente la ropa. Siempre dispuesta a ayudar y generosa.
Seguramente todos nos iremos yendo. Seguramente los que queden guardarán sus recuerdos.
La vida se renueva en los ojos de mis hijos. En ellos que preguntan dónde te fuiste...

Me guardo tu cariño, tu generosidad, tus besos con ruido, el calor de tus manos y hasta tus silencios.

¡¡¡Feliz cumple Bessone!!! Cómo olvidar si naciste el 6 de diciembre de 1913...




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