Salir
—¿Ya se fueron los eternautas?
—No los veo.
—Asómate un poco.
—No
—Un poco.
—¿Estás segura?
—Sí. Ya tiré lavandina en la vereda. Pisá sin miedo. Salí. Te puse el alcohol en gel en el bolsillo y tenés el barbijo. Subilo un poco. Tiene que tapar la nariz.
—¿Así?
—Sí
—¿Seguro?
—Sí
—No hay eternautas.
—Se ve que pasó. Esperá ahí. No te muevas. Voy a prender la tele.
—¿Te parece?
—Y sí.
—Bueno, dale.
—Ocho grados de térmica.
—Tengo campera y buzo.
—Cinco mil...
—Uh. ¿Y eso?
—Y ya van siete mil trescientos cuarenta y cuatro.
—Uh. ¿Muertos?
—Sí.
—Entonces vuelvo.
—Volvé. Lavate las manos y no te toques la cara. Y el barbijo lavalo con mucho jabón y agua bien caliente… Sacate toda la ropa y te bañás y todo al lavarropas. Ponele alcohol a las llaves y a la billetera y a los anteojos. Rociá bien. Pasá los pies por el trapo con lavandina. Yo le pongo alcohol a las zapatillas.
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